Lo que alquilas hoy en cabinas y receptores, en el móvil del público
Cabina, consola, transmisor, receptores y personal de reparto existen para llevar una voz desde un intérprete hasta un oído. Si el público ya lleva pantalla y auriculares en el bolsillo, ese equipo sobra.
- receptores que repartir
- 0receptores que repartir
- personal de reparto
- 0personal de reparto
- idiomas en el catálogo
- 58idiomas en el catálogo
- para reservar el código
- 90 díaspara reservar el código
¿Qué se alquila normalmente y para qué sirve cada pieza?
Una cabina ISO por idioma para que el intérprete no se oiga a sí mismo; una consola para conmutar canales; un transmisor de infrarrojos o radio; un receptor con auricular por asistente; y una persona que los reparte, los recoge y los cuenta. Todo eso transporta audio. La parte que realmente compras (que alguien traduzca) es solo la primera.
Lo que cuesta el alquiler
- El receptor se presupuesta por unidad y por día, así que el coste crece con cada asistente.
- Alguien reparte y cuenta en la puerta, a la entrada y a la salida, y las pérdidas se facturan.
- La cabina ocupa metros de sala y necesita montaje y desmontaje, con sus horas de técnico.
- Y si el aforo crece una semana antes, el número de receptores ya está cerrado.
Qué sustituye a cada pieza
La cabina y el intérprete → reconocimiento de voz y traducción automática
El audio de sala entra por la tarjeta de la mesa, igual que el envío que ya mandas a grabar.
El transmisor y el receptor → el teléfono del asistente
Escanea un QR y entra. Sin aplicación, sin cuenta, sin registro.
El canal por idioma → la elección de cada persona
Hasta 12 idiomas a la vez en un mismo evento, de un catálogo de 58, y puede cambiar cuando quiera.
El auricular → sus propios auriculares
Si prefiere escuchar en vez de leer, el teléfono le lee la traducción en voz alta.
El personal de reparto → nadie
El código se reserva hasta noventa días antes y se imprime en el programa.
Lo que además incluye
Subtítulos en la pantalla grande
Dentro de tu señal de vídeo, por NDI con canal alfa real.
Accesibilidad, no solo idioma
Quien no oye bien recibe el texto en el idioma que se está hablando. Una cabina no le da nada.
El acta al día siguiente
Decisiones y tareas con responsable y fecha, con la hora real, más la transcripción.
El informe de audiencia
Cuántos dispositivos siguieron la sesión y en qué idiomas.
Dónde una cabina sigue ganando
Cuando el matiz tiene consecuencias jurídicas
Una negociación, un juicio, un consejo de administración con acta vinculante: ahí se contrata a una persona.
Cuando el idioma no está en el catálogo
Son 58 y cubren casi todo, pero no todo. Compruébalo antes de cerrar la sala.
Cuando no hay cobertura para el público
Cada asistente necesita datos o wifi. En un sótano sin cobertura, la pantalla de sala funciona y el móvil no.
Dónde encaja esto
Sustituye a la interpretación que hoy no se presupuesta, que es la de casi todos los idiomas de casi todos los eventos.
Event Pro
Es el plan que traduce. Un pase de un mes cubre una jornada completa, y las horas se miden de GO ON AIR a STOP, así que los descansos no cuestan nada.
Preguntas frecuentes
¿De verdad no hay nada que repartir?
Nada. El asistente usa su propio teléfono y su propio navegador. No hay receptores que cargar, contar, desinfectar ni reponer.
¿Y la gente que no lleva teléfono?
Para eso está la pantalla de sala: los subtítulos salen también por NDI a tu mezclador, por HDMI con croma, o en cualquier televisor del recinto abriendo una dirección web. Nadie depende del móvil para seguir el evento en el idioma que se habla.
¿Cuánta gente aguanta a la vez?
Cinco mil móviles conectados simultáneamente en una sala, medido contra el sistema desplegado y sin conexiones rechazadas. Recomendamos venderlo para entre quinientas y mil personas por evento.
¿Cuesta más por idioma?
No. Ni por idioma ni por asistente. Lo que se factura son horas de emisión y el número de micrófonos del plan.
Para tu tipo de evento
Otras formas de buscarlo
Pruébalo gratis, en tu propio equipo
Una hora de subtitulado y traducción con un micrófono, sin caducidad, sin tarjeta. Suficiente para comprobarlo con tu propio equipo antes de pagar.